En Argentina, parcialidad política = Gobierno = Estado
Reconozco que me acostumbré a muchas cosas, pero después de mirar esto me indigné (ver a partir de la pag. 11).
Esto es una presentación que está en la página de la ANSES, un organismo del Estado que nos representa a todos. Es realmente lamentable que se utilicen documentos institucionales para hacer política y para criticar a opositores con nombre y apellido. Ya lo hizo varias veces el INDEK publicando documentos oficiales, con sello incluido, en los que se rebajaban a polemizar con periodistas o con columnas de diario escritas por consultores. Es muy bajo esto, y me parece que los argentinos nos estamos acostumbrando a que el Estado ya no es de todos, sino de la parcialidad política que circunstancialmente está en el poder. Se usan los recursos del Estado para hacer politica en beneficio de un sector, lo cual es muy grave.
Esto sin ir al detalle de lo que se critica. En este caso particular, coincido con Cristina en que el 82%, tal como lo plantea la oposición, es muy irresponsable. No quiere decir que no se pueda pagar, pero hay que especificar las fuentes de financiamiento. Y gran parte de la oposición (no toda) no lo hace, sino que parece más bien interesada en dar un golpe político que en devolverles dignidad a los viejos (como Judas con su voto, esta vez, positivo).
Dicho esto, repito. Es una barbaridad que se use a la ANSES para resaltar recortes de diario o darle palos a Giustiniani, por ejemplo. Si esta presentación estuviera en la página del Frente para la Victoria o en el blog de Anibal, estaría bárbaro, y hasta contribuiría, tal vez, a un saludable debate. Los funcionarios tienen el mismo derecho que cualquier ciudadano a expresar y defender sus opiniones y convicciones, pero no a usar espacios oficiales para esto (idem 678, que se presenta en un canal que debería contribuir al debate, a que se escuchen todas las voces y a crear una alternativa a los grandes medios, no a defender fanáticamente el discurso único oficial). Los espacios y organismos oficiales, del Estado, están para representarnos a todos, no a las ambiciones de poder de un grupo.
Esto no es sólo una crítica al kirchnerismo. Por poner un ejemplo, es lamentable como Macri, en cada obra que hace, empapela todo de amarillo (color del PRO). Como si cada obra fuera una beneficencia del partido en el poder, en lugar de una obligación del Gobierno porteño ante los ciudadanos que les pagamos el sueldo. Esto también vale para los K, que inundan el Fútbol para Todos y las calles con propaganda. Y para muchos otros.
Mientras se siga pensando al Estado como una organización privada al servicio de proyectos políticos personales, en lugar de un instrumento al servicio de todos, dudo mucho que este país pueda levantar cabeza.
elhombredelabolsa 6:18 pm el Sábado 16 · octubre · 2010 Permalink |
El gran, gran tema de la llamada Argentina. Una anarquía disfrazada de algo. Un saludo.