Avísenle a Boudou que el 2009 lo cerró gracias al FMI

“Clarín y LA NACION [sic] son FMI-adictos.”
“Ustedes (por Candelaria De la Sota, de Clarín, y Martín Kanenguiser, de LA NACION [sic]) son como los que ayudaban a limpiar las cámaras de gas en el nazismo.”

Mi solidaridad con estos periodistas, y un comentario: fue gracias al mecanismo de los DEG, implementado por el FMI, que la Argentina cerró sus cuentas en 2009 al contar con un “aporte” de $ 10.000 millones (y otros $ 800 millones a principios de 2010).
Los DEG funcionan como una especie de repo entre países. Cada Estado tiene una cantidad de DEG asignada por los diversos acuerdos en el marco del FMI que dispusieron la capitalización de la entidad. Pueden ser usados como un mecanismo de financiamiento a través de operaciones de pases, en los que un país consigue dólares u otros activos de cualquier otro que tenga un enorme exceso de reservas y quiera obtener un rendimiento por parte de ellas. El interés que se paga es un promedio ponderado de los bonos a 3 meses de los principales mercados (euro, dólar, yen y alguno más), por lo que en el actual contexto la tasa es bajísima (cero o ligeramente negativa en términos reales).

Para combatir la crisis, el FMI amplió su capital en 2009, por lo que todos los países integrantes se hicieron de nuevos activos (y pasivos); Argentina hizo uso de su parte para obtener fondos. Se emitió y se transfirió fondos al Tesoro (violando, hay que decirlo, tanto los estándares contables del Fondo como los argentinos) que necesariamente proveyeron de un impulso fundamental para lograr la recuperación de la economía. (Aclaración adicional: si bien claramente la política anticíclica de déficit maquillado fue efectiva para morigerar el ciclo, hay usos y usos para la plata, y sospecho que se podría haber hecho un mejor aprovechamiento que el del plan heladeras. La única política anticíclica real que hubo en 2008-2009 fueron las elecciones.) Casi 1 punto del producto de estímulo del año pasado fue gracias al Fondo, y encima casi gratis, por las bajísimas tasas. De hecho, fue la única cosa parecida a una colocación de deuda en mercado desde más o menos 2006.

La única institución que estuvo para la Argentina de manera significativa en el medio de la crisis fue el Fondo. No es curioso: Krugman viene hablando hace rato del FMI como un oasis en el medio de la locura macroeconómica (http://krugman.blogs.nytimes.com/2010/09/14/the-international-monetary-fund-is-not-insane/), lo que es razonable en función de las fuertes y explícitas señales están dando en ese sentido desde hace rato (Rethinking macroeconomic policy – Blanchard: http://www.imf.org/external/pubs/ft/spn/2010/spn1003.pdf).

ps: avisen a La Nación que las mayúsculas también llevan tilde.

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