Día de la industria 

Me comentaban la siguiente anécdota: un grupo de empresarios textiles tiene problemas para acceder a ciertas cadenas de distribución debido a la falta de controles de calidad, la nula confiabilidad en su cumplimiento con los pedidos y en parte también los costos. Esto a pesar de tener capital moderno y suficiente, etc. Entonces se acercan al INTI a pedir ayuda. Estas empresas están aparentemente desprovistas por completo de capital humano, y necesitan resolver sus problemas de producción. Entonces el INTI les pide que llenen un cuestionario para hacerse una idea de los recursos de las empresas. Temerosas de una denuncia ante la AFIP, ninguna empresa la contesta.

Pero hay que ganar en competitividad. Nos comen los de afuera. ¿Qué hacer? Hagamos que el BNA de créditos a tasas reales (exageradamente) negativas, facilitemos la aplicación de medidas proteccionistas antidumping (probablemente razonables) y tomemos crédito en Brasil para exportar. Simultáneamente, se paguemos una deuda de 6.700 millones de dólares que no baja el costo del financiamiento ni da mayor credibilidad a esta administración (y posiblemente genere alguna devaluación del peso en un contexto de tipo de cambio real multilateral sostenidamente alto). (De color: la presidenta anuncia que se paga esa deuda sin negociación de ningún tipo de plazos, intereses o inspección de la legitimidad de la deuda, según ella contraída en un 45% por la anti-industria dictadura del 76, ¡en el día de la industria!). Ninguna medida apuntando realmente a lo que hace que una industria sea competitiva y viable a nivel internacional.

Bueno, pero este gobierno está a muerte con la producción, ¿no? Esto lo que hace es fortalecer un paquete de medidas ya existente tendiente a solucionar los problemas de competitividad no-precio de las empresas de nuestro país…

No parece. El presupuesto 2008 del INTI es de 26 millones de pesos. El presupuesto del programa de fomento de la pequeña y mediana empresa es de unos 285 millones de pesos, compuestos por 70 millones provenientes del tesoro (de los que se usan 50 para pagar impuestos) y 215 millones de créditos, usados en su mayoría para subsidiar tasas. Existe un programa de capacitación, instrumentado como… crédito fiscal que reintegra el costo de la capacitación.

Todo el tiempo da vueltas el tema del empresario argentino que no hace más que reclamar subsidios sin hacer un real esfuerzo por competir. Pero el estado tampoco genera oportunidades diferentes. ¿La culpa es del chancho o de quién le da de comer?

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